Esto apenas comienza
Toda la vida he soñado con escribir, pero rara vez he escrito.
Cuando era más pequeño, me divertía creando historias. La gran mayoría eran poco originales, pero en todo caso, eran mías. Durante mis primeros años, me contentaba con actuar estas historias con mis amigos y nuestros juguetes. Luego, empecé a dibujarlas, y durante algún tiempo, a escribirlas. Descubrí la pasión de construir un mundo poblado de personajes a partir de meras frases y palabras. Y luego todo se acabó.
Al mismo tiempo que todo se acababa, empezaba a manifestarse en mí una dolencia formidable que me ha perseguido hasta el día de hoy. Esta dolencia, cuya naturleza apenas empiezo a conocer, hizo de mí una persona temerosa e indisciplinada sin ninguna confianza en si mismo. Durante muchísimos años intenté hacer mil cosas, pero todas las dejé a la mitad. Sufrí de mil y un angustias. Dejé de creer en mí y en los demás. Todo fue tan doloroso que me escapé a las profundidades de mi cabeza, para hacerme ausente de la dolorosa realidad. Mi vida se tornó solitaria, sedentaria y silenciosa. Me convencí de que esto era lo que quería.
Pero en realidad no es así.
Tengo plena certeza que soy más de aquello en lo que me he convertido. Si los dioses hubiesen trazado una línea derecha desde mis primeros años hasta el día de hoy, el estado final sería muy distinto a aquel en el cual me encuentro. Esta discrepancia se debe a que la línea que los dioses finalmente trazaron no sigue una trayectoria perfecta; es discontinua, impredecible, va de un lado al otro. Si me hubiesen guiado por el buen camino, hoy en día sería un hombre. Pero como no fue así, hoy en día apenas empiezo a apreciar esa hermosa cualidad que se llama la “hombría” o “masculinidad”.
Me siento irremediablemente perdido e incapaz de siquiera saber qué es lo que quiero. Sin embargo, hay un faro cuya luz lejana me llena de esperanza. Ese faro es la confianza que tengo en aquello que me gusta llamar “el secreto que llevo dentro”. Estoy plenamente convencido de ser capaz de lograr hacer algo con mi vida y de mi vida, pero que lamentablemente hasta ahora no he podido hacerlo porque me he visto enfrentado una y otra vez a un enemigo formidable: yo mismo. El objetivo de este blog es ayudarme a ganar, de una buena vez, ese combate, y darle orden y luz a mi realidad.
Más adelante hablaré más del título del blog, de mis objetivos específicos, y de muchas otras cosas. Por lo pronto, doy las presentaciones por terminadas.